Robot apuntando un texto


Desde que existe la tecnología, los humanos hemos imaginado todo lo que podríamos hacer con ella. A veces creemos que algo es nuevo solo porque lo estamos viendo por primera vez, pero en realidad, muchas ideas llevan años incluso década dando vueltas.

Por ejemplo, el famoso ray tracing, que ahora venden como la gran revolución en los videojuegos, ya se usaba desde antes del año 2000… pero en el cine. El problema era que las computadoras no eran lo suficientemente potentes como para hacerlo en tiempo real.

Renderizar un solo píxel podía tardar horas. Por eso, en las películas se usaban granjas de render, o sea, un montón de computadoras trabajando al mismo tiempo para sacar adelante cada escena.

Así que muchas veces no se trata de inventar algo nuevo, sino de esperar a que la tecnología alcance a las ideas.


En estos tiempos que estamos viviendo, ha surgido una preocupación generalizada por la pérdida de empleos a causa de la inteligencia artificial de uso general. Y no es para menos: cada vez vemos más noticias sobre máquinas que escriben, dibujan, atienden clientes, o incluso hacen tareas técnicas que antes solo podía hacer una persona.

Pero antes de entrar en pánico, hoy vamos a ver, de una forma realista, cuál es la verdadera situación detrás de esos robots. ¿Realmente están listos para reemplazarnos? ¿O hay más ilusión que realidad en todo este tema?


Vamos a analizar algunos videos que han estado circulando en redes sociales para ver con calma qué tan avanzados son realmente estos robots. A simple vista pueden parecer impresionantes, pero cuando los miramos con atención, es posible que la realidad no sea tan futurista como nos la quieren vender.




En este video vemos, supuestamente, a un robot convenciendo a sus compañeros robots de rebelarse. Suena impactante, casi como una escena de película... pero hay varias cosas que debemos tener en cuenta.

Primero, no sabemos qué datos tienen esos robots ni cómo están programados. Segundo, si observan bien, notarán que no hay obstáculos ni elementos impredecibles en su camino. En condiciones tan controladas, así cualquiera puede “salirse”.

El robot Unitree de China, si bien resulta impresionante por lo que promete, no es motivo de asombro real. Basta con ver los videos de demostración en su sitio web para notar que todo ocurre en entornos controlados: sin obstáculos reales, sin lluvia, sin condiciones impredecibles. Incluso las maderas por las que camina el robot están colocadas de forma específica para facilitarle el paso. No te dejes engañar por el show. La realidad es que los robots no han avanzado tanto como nos quieren hacer creer. Además, solo lo vimos caminar de frente; en ningún video gira ni enfrenta un entorno verdaderamente complejo.